CONCLUSIONES DE LAS

XXIII JORNADAS NACIONALES DE SEGURIDAD ALIMENTARIA

Adeje (Tenerife) 7, 8 y 9 de Mayo 2.014

 

  1. La especialización veterinaria debería de ser un fin en sí mismo, no obstante hasta el momento no existe un modelo común; avanzar en la definición de un modelo que supere barreras y a la vez sea factible y consensuado podría ser un una vía a seguir.

  1. Se constata la necesidad que aspectos procedimentales y de ejecución en el control oficial de alimentos constituyan un mínimo común denominador de todas las administraciones autonómicas y locales. Para ello es necesario desarrollar al máximo la capacidad de coordinación y liderazgo de la AECOSAN.

  1. El concepto de flexibilidad en los requisitos sanitarios y específicamente de autocontrol de los establecimientos, así como la adaptación de la flexibilidad al tamaño de los establecimientos está contemplado en el marco legal actual; se propone que dicha adaptación tenga contenidos y criterios comunes de base compartidos por todas las CCAA.

  1. Es necesario aplicar constantemente la innovación en el sistema de autocontrol, las nuevas tecnologías, y aplicaciones de nuevas técnicas de diagnóstico de la higiene así lo avalan.

  1. Sería necesario el establecimiento de una guía orientativa de adaptación para los SVO en cuanto a la modernización de la inspección basada en el análisis de riesgos, a tenor de los nuevos criterios de inspección establecidos por la Comisión y en consecuencia con las opiniones científicas de la EFSA.

  1. La colaboración y cooperación entre empresas consultoras, la administración y los operadores económicos es necesaria ya que el objetivo de mejorar la seguridad alimentaria es compartida por las tres y redunda en una mayor protección de los consumidores. Deben establecerse espacios y canales formales de colaboración.

  1. Las últimas opiniones científicas de la EFSA sobre inspección de carnes, establece la importancia de desarrollar y fortalecer un sistema integrado de seguridad garantizada de canales, en éste punto debe de evolucionar la información sanitaria que consta en el ICA (Información cadena alimentaria) para facilitar la toma de decisiones sanitarias por los SVO en matadero; dicho ICA debería permitir categorizar el riesgo por lotes o grupos de animales.

  1. La globalización del comercio cárnico y las exportaciones desde la UE a terceros países conllevan la aceptación de estándares internacionales consensuados previamente para la homologación recíproca de establecimientos. Ello constituye una formación continua y adaptación permanente de los SVO. El rol de los SVO es clave para la internacionalización de los productos.

  1. La resistencia y multiresistencias en la microbiota compartida entre humanos y animales de abasto constituye un problema emergente de salud pública. Ante la falta de estudios de epidemiología de resistencias en animales de abasto es necesario implementar estudios de vigilancia continuada de las resistencias emergentes, su difusión y su peso específico en la multiresistencia. Así como realizar estudios farmacodinámicos en animales de abasto.

  1. Debido a la tendencia creciente de resistencia antimicrobiana, el gran reto constituye el uso responsable y prudente de antibióticos en los animales de abasto, la mejora de los test diagnósticos así como un replanteamiento de prácticas insostenibles. Se propone un control en la prescripción de la receta veterinaria (receta electrónica).

  1. La comunicación proactiva de los datos sobre seguridad alimentaria es un elemento vital para la sensibilización informativa y formativa de los medios de comunicación y la sociedad. Se han de procurar todos los esfuerzos por mejorar la visibilidad de las actividades que se ejercen a nivel preventivo por los Servicios Oficiales.

  1. La investigación y formación son elementos claves en Seguridad Alimentaria. En la actualidad se deben aprovechar las nuevas herramientas informáticas para ayudar a los profesionales en su trabajo diario.

 

Adeje, 9 de mayo de 2014